• Crónicas
  • Estas líneas son un botón de muestra de textos, de diversos autores, referidos a los Gigantes y a Xabier Garate.
  • Todos llevamos un niño dentro que de vez en cuando se asoma con un guiño caprichoso o un quiebro juguetón, desbaratando de pronto nuestra insulsa pose de adultos. Por ejemplo los niños firmantes se pirrian por los gigantes y cabezudos. (El por qué de este inclín daría tema para un psicoanálisis, o sea que mejor dejarlo.) Pero es verdad que no podemos disimular las ganas locas que tenemos de que termine la invernada y lleguen los sanjuanes, sanpedros y sanmarciales para asistir al desperezo de las figuras que animarán y asustarán a la chavalería durante el nuevo ciclo festivo en barrios pueblos y ciudades.
  • Apetece recordar que gigantes y cabezudos son un remedio democrático y popular de las diversiones de los antiguos palacios reales, donde anomalías como enanos y bufones alegraban la vida de los señores.
  • Han pasado los siglos pero la efectividad de estas hipérboles de cartón-piedra no ha mermado, y en la era de la Play Station y de los juegos virtuales los críos siguen gozando y padeciendo a grandullones y cabezotas como personajes de un paraíso del caos o de un infierno de vejigas.
  • La estampa callejera que forman las envaradas y majestuosas figuras de los gigantes- chistosos habladores por la bragueta-, escoltados por los peones macrocéfalos, siempre boquiabiertos y con aspecto fachoso, es cosa que guarda el encanto irresistible y monstruoso de la más deliciosa de las pesadillas. Palabra de niños.
  • GIGANTES / CABEZUDOS
  • Aguirresorondo
  • Diario Vasco 19 mayo 2004
  • La Real Academia de la Lengua define la gigantería como:
  • “Nombre que se da a unas figuras con forma humana de gran tamaño unas y otras enanas de enormes cabezas, que suelen animar con su presencia las fiestas populares de algunas poblaciones, bailando al son de la música”. Se trata de personajes desproporcionados construidos de cartón-piedra o poliéster, con armazón de cañizo, madera, hierro o aluminio; cubiertos de tela.
  • Habitualmente desfilan despejando las calles para abrir paso a las comitivas en lo que los cabezudos con sus vejigas desempeñan un papel fundamental y bailan para diversión del público, sobre todo joven, que tradicionalmente se ha sentido atraído de manera especial. El conjunto de varias de estas figuras forman las comparsas.
  • Los gigantes y cabezudos y figuras similares han evolucionado con el transcurso de los años y se han adaptado a la historia, personajes o hábitos de cada lugar habiendo pasado de la participación en actos religiosos a las actividades profanas.
  • Un poco de historia:
  • Las referencias de los gigantes son muy antiguas pues en la mitología griega se describen como un pueblo o tribu que habitaba en tiempos muy remotos debajo de la tierra inspirando sus luchas la llamada gigantomaquia. Diversas representaciones de estos míticos personajes han llegado hasta nuestros días.
  • Generalmente se admite que en nuestro entorno la primera noticia sobre estas figuras data de 1263 en Allenger (Portugal).
  • Arturo Campión en su novela Don García Almoravid describe el paso de la procesión de San Fermín por las calles de la Navarrería en el año 1276. “Iba precedida de tres gigantones de madera toscamente esculpidos: Peru Suciales, el carbonero, que cambiaba sacos de carbón por pellejos de vino; Mari Suciales, la leñadora que con el hacha corta tortas de centeno; y Jucef Lucurari…”
  • En 1380 ya aparecen esas figuras de gigantes y cabezudos en Barcelona relacionándolas con las fiestas de Corpus Christi.
  • En Bilbao hay referencias a principios del siglo XVI /1509) sobre la celebración de la fiesta del Corpus con gigantes y cabezudos.
  • También en las fiestas que Azpeitia organizó con motivo de la canonización de San Ignacio de Loyola, consta que el día 1º de agosto de 1622 “hubo una danza de gigantes de muy buena traza, ricamente vestidos, que por ser nueva en este país, gusto mucho. El hecho de existir en Tolosa, en 1657, un hombre dedicado a la fabricación de gigantes, nos dice que sacarlos en ceremonias públicas estaba arraigada en Guipúzcoa en esta época.
  • En Vitoria la noticia más antigua que se dispone data de 1643, en El Nuevo Reglamento de los Derechos que ha de exigir la Ciudad, y en el que se consigna en un Título: “se conceden ocho ducados de vellón para la persona que se cuida de guardar los Gigantes”. Más tarde, en el año 1728, vuelve a hacerse mención de los Gigantes en un folleto conocido como Quincuatro Seráfico Franciscano. Pero es en 1917 cuando se inicia lo que pudiéramos considerar la época moderna de estas figuras en Álava.
  • En la primera parte de la década de los años treinta del siglo XX estas figuras tuvieron gran desarrollo en nuestro país y actualmente muchos pueblos y ciudades cuentan con gigantes y cabezudos, que han pasado a ocupar un lugar destacado en las fiestas locales.
  • Sobre Xabier Garate
  • En la fabricación de Gigantes y cabezudos, como ocurre en otras actividades similares, las innovaciones se han producido, en gran medida, por la utilización de nuevos materiales y herramientas, lo que ha exigido emplear nuevos procedimientos.
  • Un ejemplo de esta evolución que puede ser paradigmático es el de Xabier Garate Echarri (Irun 1960). Buen dibujante desde su juventud realizó numerosos trabajos relacionados con esta especialidad. La fabricación de elementos para la animación callejera y de máscaras para el teatro le llevaron a la construcción de Gigantes y Cabezudos y similares actividades, que desempeña profesionalmente desde hace más de dos décadas, primero en Oiartzun y más tarde en Irun.
  • Xabier Garate entiende que es muy importante concretar la figura a construir para que responda a los deseos del cliente lo que obliga a definir sus características principales y en muchos casos a estudiar su historia. Asimismo la vestimenta es importante, todo lo cual se define en unos dibujos orientatívos.
  • Todos los trabajos que realiza Xabier Garate son por encargo y piezas únicas y con previo presupuesto que calcula en base al coste de los materiales a emplear y la complejidad de los trabajos (número de horas que requiere) a lo que se aplica una tarifa.
  • Los principales clientes son los Ayuntamientos y asociaciones y aunque en menor medida particulares. Las informaciones personales “el boca a boca” es su principal medio de difusión entre sus posibles clientes
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  • KARMELO URDANGARIN