• Futuro
  • Como cualquier otro futuro, el de los gigantes, es incierto. Pero los datos nos hacen ser optimistas con motivo.
  • Viendo su trayectoria a lo largo de los años, su vigente actualidad y los proyectos en desarrollo, cabe esperar que el porvenir de estas figuras no sea nada negativo.
  • En algunos casos el hecho de cumplir una función social más allá de la tradicional, hace aventurar nuevas posibilidades a estos elementos de estamos hablando.
  • Las gentes que conforman las comparsas de gigantes y cabezudos logran con su dinamismo, no ya la pervivencia de la tradición, si no su expansión.
  • La labor de búsqueda y aplicación de “novedades” que mejoren los desfiles de gigantes, es constante y fructífera. Estas aportaciones comprenden muchos aspectos, desde recuperación de figuras perdidas, partituras, coreografías, indumentarias y otros.También la creación de nuevos elementos de estos campos, hace que la actividad en torno a los gigantes sea muy constante.
  • Otro valor a tener en cuenta es las potencialidades de estas agrupaciones de acoger en su grupo a personas, jóvenes en su mayoría, que no encuentran un espacio asociativo en otras actividades más difundidas. Hay casos en que la asociación surge con ese propósito, siendo las salidas de los gigantes, su catalizador.
  • Las conocidas como “concentraciones”, “trovadas”, “encuentros” …de Gigantes dan una dimensión mayor al espectáculo que ofrecen estas figuras, haciendo que allá donde se celebran, se viva el festejo con gran intensidad, tanto por el público como por los miembros de las agrupaciones giganteras.
  • El modo de hacer y funcionar de los responsables de las comparsas de Gigantes y Cabezudos es muy variado, no existiendo un modelo estandarizado. Aunque mayormente las figuras pertenezcan a Ayuntamientos otras son propiedad de otros propietarios. Asociaciones vecinales, Agrupaciones Culturales, Centros de Enseñanza e incluso particulares. No solo es variada la titularidad de las figuras, también lo es la “gestión” de las mismas. Así por ejemplo muchas comparsas municipales firman convenios con sociedades locales de otras actividades o creadas expresamente para ello, con el fin de que las salidas y la calidad de estas queden aseguradas. En numerosas ocasiones estos grupos pertenecen al ámbito del folclore, como pueden ser grupos de danzas tradicionales. En otros casos se paga un importe concertado a portadores que sacan los gigantes a bailar.
  • Como se puede ver la actividad de las Comparsas de Gigantes y Cabezudos está muy diversificada, tanto hacia su interior como el exterior. La pujanza de estos grupos lleva en determinados casos a la creación de agrupaciones, federaciones u otras formulas para aunar esfuerzos en pro de las actividades relacionadas con los Gigantes. A través de estas asociaciones de carácter local, regional, nacional o internacional, o de manera espontánea individual, se están realizando actividades de importancia y relevancia indudables. Solo como ejemplo, las concentraciones de carácter internacional con la participación de numerosos gigantes y personas para su lucimiento, venidas de lugares distantes dan vida alo que pudiéramos llamar una “fraternidad gigantera”. Esta comunidad de “giganteros” por descontado, se da a menor escala geográfica, pero es en estos casos donde se pone de manifiesto el cariño a los Gigantes por encima de localismos y les dotan de sentido por encima de ideologías, creencias, culturas, fronteras y otras diferencias sociales.
  • Lo que se viene a llamar “intercambios”, es decir: Vosotros venís a nuestro pueblo y nosotros vamos al vuestro y en ambas salidas lo hacemos juntos, ha dado y da más importancia y fuerza a los desfiles de Gigantes con la mejora que supone para el espectáculo y su pervivencia.
  • Son estos caminos nuevos que han ido tomando, las salidas de los Gigantes y la voluntad y disposición de quienes se ocupan de ellos, los que han dado relevancia a esta costumbre y tradición, consiguiendo atraer la atención del público. Un público de todas las edades que disfruta de un espectáculo gratuito en las calles de las localidades que los acogen.
  • Estas y otras razones son las que animan a pronosticar “larga vida a los gigantes”.