• Proceso
  • Así como cada figura es distinta al tiempo que estructuralmente es similar a otras, el proceso para realizarlas siendo básicamente el mismo es distinto en cada caso.
  • Las técnicas y materiales necesarios para “materializar”, es decir convertir en objeto material y real (figura) lo que era una idea, intervienen, según necesidades y disposición de formas, distintos elementos y modos de emplearlos
  • Como es lógico para unas figuras que van a ser portadas hay que buscar que ello sea lo más cómodo posible, a la vez de pensar en su lucimiento y las evoluciones que se pretende realizar con ellas.
  • Se trabaja pensando en que la existencia de las figuras sea razonablemente larga, por lo que tendrán que ser consistentes
  • Otros factores a tener en cuenta son cómo van a transportarse de un lugar a otro y su almacenaje, lo cual exige que se puedan desvestir y desmontar.
  • Estos trabajos se acometen personalmente durante todo el proceso, desde el primer boceto a la última pincelada.
  • Con estos condicionantes artísticos y técnicos, vamos a pasar a la fase de lo que llamaremos la construcción.
  • El proceso de construcción podemos, resumidamente, describirlo de la manera siguiente:
  • 1º. Estudio del personaje a representar desde documentación gráfica y textos oportunos, con el fin de que el punto de partida sea el mejor posible.
  • 2º. Realización de bocetos de taller, tanto del aspecto general como de detalle. Estos bocetos no son dibujos acabados sino croquis, esquemas y anotaciones, no siempre en soportes convencionales, cuya utilidad es orientativa en las tareas del taller.
  • 3º. Modelado en arcilla de la cabeza a tamaño definitivo, sobre una estructura que sirve de soporte. Esta labor requiere mucha dedicación y atención, ya que de aquí surgirán el volumen y las proporciones definitivas y definitorias de la cabeza. Es esta forma escultórica la que permanecerá en la figura final.
  • En esta fase de trabajo se emplean herramientas sencillas propias de la labor, además de las propias manos y dedos: vaciadores de alambre y palillos de modelar de diferentes formas y tamaños, mayormente de fabricación propia.
  • 4º. Se procede a la estratificación de resina de poliéster reforzada con fibra de vidrio, adaptando esta al modelado de forma que recoja las formas y volúmenes obtenidos en el paso anterior. El trabajo con estos materiales requiere de instalaciones, útiles, herramientas, equipamiento y medidas de seguridad adecuadas. Por otra parte el proceso de polimerización de las resinas condiciona tanto el tiempo de trabajo como el de endurecido, dependiendo además de las condiciones externas de temperatura y humedad.
  • No esta la fase más “agradable” del proceso, pero las características que se requieren para la figura, en cuanto a peso y duración, hacen idóneo el empleo de estos materiales.
  • 5º. Una vez que ha “endurecido” el laminado se procede a la separación de su base modelada de arcilla mediante cortes estratégicos que venzan las resistencias de la operación. Este proceso de “extracción” lleva aparejado la inutilización del modelo de arcilla, pero sus formas ya están fijadas en el laminado de poliéster. De alguna manera tiene este procedimiento similitud con la técnica escultórica denominada “molde perdido”.
  • 6º. La pieza así obtenida, debidamente unida, recortada y lijada, será la definitiva cabeza (en este caso) del gigante.
  • 7º. La última fase es la del pintado, tras los necesarios acoples de esta pieza (cabeza) al cuerpo del gigante. El pintado a su vez tiene fases diferentes, desde la adecuación de la superficie para recibir los pigmentos a los diferentes efectos de las pinturas, sombreados, veladuras, matices, etc…Todo ello para conseguir resaltar las características que se habían ideado para la figura, color de tez, expresividad, etc…
  • En ocasiones se remata esta tarea con el añadido de elementos que complementan la cabeza, como pueden ser sombrero, pendientes, pelo sintético, gafas, cuernos u otros que fueran menester.
  • 8º. Construcción del cuerpo mediante procedimiento similar a la cabeza en lo tocante al poliéster pero acabado en gel, no en pintura. Su forma se obtiene mediante tallado de bloques de porex. Por descontado que se hacen los debidos acoples que acogerán cabeza y brazos. Así mismo se la dota de los sistemas adecuados para el amarre al caballete donde irá alojado el porteador. En este cuerpo se colocan además los herrajes necesarios para sustentar, si los lleva, complementos del personaje y si es preciso las manos.
  • 9º. De la estructura interna del gigante queda el caballete. Este se realiza bien de madera o bien de aluminio. Cada material responde a unas características diferentes aún sirviendo para el mismo fin, formar parte de la parte baja de la figura soportando sobre él el resto del gigante y la más delicada que es servir de “estructura de manejo” del gigante. Para esta última finalidad el diseño y forma del caballete es muy importante. Dotado de crucetas y puntos de agarre estratégicos juntamente con un sistema de correajes regulables de apoyo en los hombros y cabeza del porteador. Este caballete a la vez de consistente ha de dotar a la figura de una ayuda complementaria al equilibrio, muy importante para un buen baile.
  • 10º. Vestimenta adecuada al personaje y al gran formato de la figura. No resulta sencillo proporcionar a la figura las prendas que debe lucir, más si cabe cuando el gigante no colabora para ser vestido, y que se trata de que asienten adecuadamente al cuerpo. Otro reto es solventar la confección con vistas a poder ser vestido y desvestido cuantas veces sea necesario. Prima la búsqueda de la calidad de los tejidos empleados con vistas a su estética y durabilidad. Además de estos requisitos, a la hora del baile, el ropaje del gigante debe aportar vistosidad y movimiento en sus evoluciones.
  • 11º. Los complementos, que no siempre son necesarios, completan, como su nombre indica, a la figura. De tal modo que es lógico que un rey lleve corona y que una aldeana un utensilio propio a sus faenas.
  • Algunas figuras pueden requerir ser elaboradas todo o en parte con otros procedimientos y/o materiales como pueden ser la madera, el porex, poliuretanos, escayolas, u otros, bien sea tallándolos, conformándolos o moldeándolos.
  • Esta forma de proceder en la construcción de un gigante, es claro que no es caprichosa. Cada paso, trabajo, forma de hacerlo y material empleado, responde al la finalidad de la figura Gigante, con todas las exigencias intrínsecas que lleva implícito esto.
  • Para terminar este apartado, dejar constancia de que, tanto los métodos como los materiales descritos en esta página, son fruto de bastantes años de experiencia y fundamentalmente son de desarrollo propio de este autor. No hay una ciencia exacta sobre la construcción de gigantes y como reza el dicho “cada maestrillo tiene su librillo”. También es popular la expresión “para gustos están los colores” y espero que estos colores que yo pinto sean de su gusto.
  • Xabier Garate